El Espejo Pintado


Para ver y disfrutar
11 Octubre, 2006, 8: 35 pm
Archivado en: Cine

Las cuatro estaciones de la vida


Kim Ki –duk nos ofrece un hermoso cuento oriental llevado a la pantalla grande. Una producción coreano-alemana, que vale la pena ver.

Primavera, Verano, otoño , invierno …y primavera , es una obra de una estética visual muy cuidada.
Cuenta la historia de dos monjes que habitan una casa flotante en medio de un lago, rodeados por un bosque. La naturaleza se impone ante ellos no sólo por su eminente presencia, sino por imbuirlos de sabiduría.
A pesar del contexto sano y natural en el que están inmersos, estos dos hombres, el aprendiz y su maestro, no logran escapar de los avatares de la vida y como todos lo seres humanos, experimentan situaciones que no pueden controlar con su propia racionalidad.


Cada estación es el inicio de una nueva etapa en la vida de los personajes. En verano, el joven monje ya adolescente, se enamora de una mujer que va a vivir un tiempo con ellos para curarse de “un mal del alma”. Allí comienza el romance y aparece el conflicto central.
El filme está colmado de simbolismos y connotaciones, algunas de código universal y otras que pertenecen concretamente a la cultura oriental, pero cuyo significado es perfectamente entendible.
La primavera es el renacer de la vida, en otoño se dan cambios importantes, el invierno es el momento de la introspección y toma de conciencia. En verano se produce la exaltación de los sentidos, de las sensaciones y crece la necesidad de procreación y encuentro sexual .
En la película de Kim Ki -duk, estas leyes naturales son las que dirigen la vida de los personajes, se debaten entre el eros y el tánatos, hasta que uno de las fuerzas vitales alcanza supremacía.
Las actuaciones son vivenciadas en su justa medida, lo que las hace creíbles.
Se halla presente un fuerte mensaje que en parte se muestra implícitamente en el devenir del discurso y en parte, de manera explícita.
El filme deleita por la belleza y simplicidad con la que se muestran determinadas situaciones y por sus íconos orientales, como las puertas que abren paso a mundos diferentes y la presencia de animales, como la víbora, que nos conectan con un significado cultural consensuado, que posiblemente se nos escape a unos cuantos y tal vez quede en incógnita. De todas maneras, todo cierra perfectamente.
La sensación que produce ver la película tiene que ver con el placer de haber disfrutado de una obra armónica, con un interesante hilo conductor; pero también, con una sensación de reafirmación de ciertas cuestiones éticas que se muestran como leyes universales y funcionan cual códigos de entendimiento comunes, más allá de las culturas y los lugares.
En pocas palabras: aquí, allá, más cerca, más lejos; donde sea… no importa. El filme da para pensar que a todos nos pasa más o menos lo mismo y que hay cuestiones que parecerían no ser discutibles. ¿Será?
Bom, yeoreum, gaeul, gyeowool, geurigo, bom. Traducida como
Primavera, Verano, otoño , invierno …y primavera
País
Corea del Sur y Alemania
Año
2003
Dirección
Kim Ki-duk.
Algunos intérpretes…
Oh Young-soo (Monje viejo), Kim Jong-ho (Niño monje), Seo Jae-kyung (Chico monje), Kim Young-min (Joven monje)
Género
Drama
Especial para…
Los que quieran disfrutan de una bella estética visual.


Aún no hay comentarios por mucho
Deja un comentario



Deja un comentario
Línea y párrafo se rompe automáticamente, direcciones email nunca se muestran, permitido: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>