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Desde la UNSL, se investiga sobre la aplicación del sms en el proceso de aprendizaje de niños y adolescentes. El estudio dio lugar a la producción de un clip sobre la temática que obtuvo un premio en el concurso organizado por la Asociación de Televisión Educativa Iberoamericana (ATEI). Universia dialogó con las realizadoras del proyecto.
En la introducción a la convocatoria del concurso EduClip 2007, la Asociación de Televisión Educativa Iberoamericana (ATEI) afirma que “ante el abismo que se ha producido durante las últimas décadas, entre la comunicación educativa y la comunicación persuasivo-educativa de los llamados medios masivos de difusión audiovisual, es necesario apoyar todas aquellas propuestas creativas que permitan investigar y experimentar fórmulas audiovisuales alternativas que superen lo políticamente correcto de las imágenes y sonidos educativos y culturales que muy a menudo se revelan rutinarias, poco atractivas y, en consecuencia, poco eficaces comunicativamente hablando”.
Bajo estas premisas, María Melina Manzur (becaria del proyecto) y María Eugenia Larice decidieron participar de la convocatoria. La experiencia fue elaborada en el marco de las acciones que realiza uno de los Proyectos de Investigación de la Secretaría de Ciencia y Técnica de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de San Luis( UNSL), que indaga, entre otras cuestiones, el fenómeno de los mensajes de texto y su posible recuperación en el ámbito escolar. Las autoras y productoras del videoclip que obtuvo el Premio Especial de Educlip para la red, Manzur y Larice, forman parte del proyecto de investigación que se lleva adelante en la casa de estudios de la provincia.
El clip “SMS” se configura como un recurso motivador del diálogo, la reflexión, el análisis de estrategias educativas posibles buscando poner en evidencia las características singulares de los mensajes de texto sensibilizar al grupo de docentes que participe en la experiencia sobre la importancia que los mensajes de texto tienen entre las nuevas generaciones y movilizar la reflexión y el análisis crítico del fenómeno en la perspectiva de su posible recuperación en el trabajo cotidiano del aula.
En diálogo con Universia, María Eugenia Larice, ofrece el contexto adecuado en el que debe interpretarse la utilización de las nuevas tecnologías en la educación. “Creemos que la tecnología no es independiente del contexto en el que se genera y desarrolla la historia de las civilizaciones es, en cierta medida, la historia de sus tecnologías. Hubo una sociedad que generó la escuela con su currículum, con el libro, la pizarra y la tiza? Hoy corresponde que tomemos conciencia que la digitalización de la información ha invadido nuestra vida cotidiana. Para esta sociedad parece que los niños y jóvenes están mejor preparados que los adultos, debemos entonces, acercarnos a ellos para no perder el diálogo, dentro de ese encuadre pedagógico y crítico que requiere la tarea que nos compete a quienes trabajamos en el campo educativo”.
Es aquí, entonces, cuando se comprende la necesidad de considerar las nuevas formas de diálogo tecnológicas entre los estudiantes para incorporarlas a la educación. “La actualidad y complejidad de este fenómeno, sumadas a la ausencia de información sistematizada sobre sus repercusiones en los jóvenes que viven en el medio local confluyeron, así como motivaciones iniciales de una línea de indagación tendiente a detectar las percepciones y significaciones que nuestros jóvenes le otorgan al video clip. Así mismo, a revelar las potencialidades del formato en la perspectiva de su posible recuperación en el ámbito educativo. Este es el contexto en el cual surgió “El video clip” (o de un video clip sobre el video clip), una producción audiovisual con la que obtuvimos la Mención especial educación en medios en la convocatoria Educlip 2006. Y también “SMS”, el clip que presentamos a la convocatoria efectuada en el corriente año. En este caso, se trata de un documento audiovisual que intenta poner en evidencia características singulares de los mensajes de texto que intercambian los jóvenes”.
En ambos casos, los destinatarios son docentes en ejercicio, debido a que el objetivo es que el material se configure como un recurso motivador del diálogo y apuntar a promover la búsqueda de estrategias educativas en torno a ellos. Larice señala que “es necesario sensibilizar a los docentes acerca de los nuevos lenguajes y códigos que atraviesan la vida cotidiana de los jóvenes, movilizar la reflexión y análisis crítico de estos fenómenos en la perspectiva de su posible recuperación en el trabajo cotidiano del aula”.
Lejos del prejuicio que afirma que el lenguaje de los sms tiende a emprobrecer el idioma, Larice afirma que “los mensajes de texto constituyen un fenómeno que no sólo es lingüístico, sino también social, cultural, y sin dudas tienen no pocos y variados detractores. Pero hay que reconocer que niños y jóvenes hoy escriben de una manera diferente: abrevian las palabras acudiendo simplemente a sus iniciales, o recuperando la fonética de algunas letras es también usual que no acentúen las palabras, o que los signos de pregunta o admiración sólo se coloquen al final de la frase. Analizando sus mensajes de texto es posible descubrir toda la información que logran sintetizar en unos pocos caracteres. Ellos están creando y recreando de manera permanente su propia gramática, saben cómo aprovechar al máximo ese límite de caracteres que presenta la pantalla de un teléfono celular”.
En este sentido, entonces, desde el proyecto de investigación de la UNSL se tiende hacia una mirada integradora y no apocalíptica sobre el fenómeno que se produce alrededor de la comunicación inalámbrica. Y lejos de mantenerlo apartado, prefieren considerarlo para encontrar estrategias que lo integren en el abordaje educativo. “Es posible observar que más que estar ante un empobrecimiento de la lengua escrita estamos ante una nueva práctica cultural, ante la presencia de nuevos códigos que, además, pueden coexistir con las normas que establece la academia”, sostiene Larice.
De hecho, continúa, “en nuestro país ya se están realizando experiencias educativas al respecto. Muchos docentes trabajan con los mensajes de texto en sus clases de lengua, geografía, matemática, experiencias en las que se conjuga lo lúdico con lo grupal en el proceso de aprender, en las que se recuperan capacidades y habilidades de niños y adolescentes, como es, por ejemplo, la capacidad de síntesis, o la de trabajar a partir de información incompleta”.
Por otra parte, al margen de los mensajes de texto, las tecnologías ofrecen un espacio casi inagotable de oportunidades creativas para la educación, “los docentes, tal vez, sólo tienen que abrirse a ellas, y generar espacios en los que se puedan ejercitar esas capacidades que, no casualmente, poseen los más jóvenes. Pensemos por ejemplo en el caso de Linux, Google, Wikipedia, todos ellos son desarrollos y recursos de la red, de acceso libre y gratuito, generados por jóvenes que creen en el valor de la cooperación, de la construcción colaborativa. Es necesario romper con las generalizaciones apresuradas, con esa idea de que los jóvenes son siempre el blanco más fácil del mercado de consumo”.
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