El Espejo Pintado


Tinelli: El eterno retorno
21 Abril, 2008, 2: 24 pm
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¿Qué vemos cuando lo vemos?

Volvió Tinelli y con él las polémicas en torno a cualquier tema que pueda dispararse a partir de su programa “Bailando por un sueño”.

A menos de una semana de su regreso a la televisión argentina, retornaron las peleas entre famosas y/o famosos que luchan descarnadamente por un lugar de “privilegio” en el Show televisivo que goza de más raiting en nuestro país.

A pesar de las críticas en contra de su estilo machista y muchas veces burdo, la sociedad acepta y  celebra año tras año su discurso repetitivo, sumado a las mismas propuestas de siempre.

¿En qué innovó Tinelli este año? En poco y nada, podríamos decir. Tal vez lo más novedoso de la nueva temporada sea la incorporación del artista  no vidente Serafín Zubiri a su staff de famosos, quien cuenta con  la compañía inseparable de su simpático lazarillo, un perro labrador, que suscita en el espectador, una ternura sin igual.

 Sin embargo, la participación del español no es inédita, ya que durante el 2007 este cantante y compositor ,  había participado de un concurso de las mismas características en la Madre Patria.

Más allá de este dato, todo sigue igual en el Súper Show de los argentinos. Las mismas palabras y frases armadas de siempre: Diosa espectacular,  impresionante, tarlipes..Les suena…¿no?  Sólo algunos vocablos más, pronunciados hasta el hartazgo , el mismo formato, los mismos objetivos, motivos, contenidos y formas.

Otra vez resurge la batalla de los egos, el exhibicionismo descarado de los cuerpos, cual si fuesen mercancía. La burla explícita y/o implícita hacia el otro, el machismo a flor de piel, manifestado en el trato hacia la mujer, que se exhibe como un objeto de deseo. La mayoría son cuerpos esculturales (condición escencial para participar), hechos con más quirófano que esfuerzo físico, en mayor porcentaje.

 El cuerpo femenino adquiere valor de cambio como cualquier objeto diponible en la sociedad de consumo, se convierte en el leiv motiv, elemento central; y aunque anhelado por todos, sólo puede ser manipulado  por su amo de turno, en este caso, claro está, el presentador, a quien resulta imposible vedarle el derecho al comentario procaz,  aún cuando la mujer en cuestión se pueda  sentir herida en su orgullo, por alguna que otra frase descalificativa. Todo queda oculto  o más o menos disimulado bajo la aparente manta liviana del humor, la ironía o  perlita de turno.

Pero eso no es todo. Como la TV basura  fagocita todo lo concerniente al mundillo del espectáculo, las vedets, botineras (como se las llama ahora a las famosas en busca de jugadores de fútbol como novios/esposos y/o amantes), artistas, actores o galancetes de turno, encuentra en el programa de Tinelli (que  concentra  todos estos fetiches televisivos ) una  fuente de inagotable de información y ” notas de color”, que ayudan a solventar y sostener sus pobres producciones. 

En ese contexto,  los conflictos mediáticos entre el “honorable” jurado y los “periodistas del espectáculo”  que se preocupan por poner en tela de juicio todo lo que puedan decir quienes están en un papel de jueces de un Show mediático, por ejemplo, se convierte en un tema trascente para la tv. Ya ven que paurérrimos estamos de ideas… pero así es.

Tinelli y su Show alimenta a la caja boba, pero está claro que no sólo alimenta a ésta. Si algo hay que reconocerle a este señor, es que como empresario,  da trabajo a muchas personas. 

Cuando hablamos de calidad, es donde se presenta el gran problema. Tal vez debería hacerse una ecuación entre los aportes a la sociedad (en numerosos aspectos), y los efectos negativos que acarrean sus productos: disminución de calidad del contenido televisivo, malos ejemplos (en cuanto buen gusto y buenas costumbres), vanalización del cuerpo, y demás efectos adversos que se nos pueda ocurrir. Pero, de todas maneras, Tinelli seguirá siendo Tinelli, un ser pragmático que logra alcanzar cierto status de intocable, justamente por su praxis, hace, hace, hace y en eso mueve muchas cosas. Esto es una realidad.

Otro aspecto que no puede dejarse de lado es el tinte social del programa, al considerar que detrás del show, están los sueños a cumplir de los participantes. Los suéños muchas veces son légitimos y pertenecen al fuero íntimo de sus soñadores, pero otras tantas son las buenas y justificadas excusas para que el show siga funcionando y eso también se nota.

En medio del  entretenimiento, los  participantes exponen sus emociones, sentimientos y pasiones en escena. Las susceptibilidades y verdaderas intenciones de los participantes quedan a flor de piel y puede sucede cualquier escándalo si se las hiere.

El programa sirve además de vidriera para quienes desean repuntar en su carrera, para los que quieren despegar o para aquellos que necesitan desempolvarse y combatir el olvido. Por supuerto también hay lugar para aquellos que están en voga y necesitan mantenerse en la cresta de la ola.

Las figuras van rotando pero por lo general, sus personalidades y en consonancia con ello, sus funciones dentro del programa, se reemplazan por otras, como una suerte de clones mediáticos.

Encontramos entonces a Iliana Calabró reemplazada por Carina Jelinek,  a Silvia Süller por La Cicciolina,  a Graciela Alfano por Adriana Aguirre, a Roberto Piazza por Jorge Ibañez (esperemos que el segundo dure más en el certamen), a María Vazquez por Dolores Barreiro y así sucesivamente.

Al parecer hay show para rato…

 

 

 


1 comentario hasta ahora
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Basta tinelli, entre vos y pergolini ya tenemos suficienteee. un beso, soy Ana Lucia de http://chiflame.net/

Comentario por Ana Lucia 2 Mayo, 2008 @ 10: 56 pm



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